viernes, mayo 01, 2009
La gripe mediática
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(Lo que sigue es una autodescripción del entrevistado): Tengo 52 años y he vivido y estudiado unas cuantas pandemias: esta es de las suaves. La gripe porcina este año es benigna en todas partes menos en los medios, que sí contagian una epidemia de miedo más virulenta que nunca. Soy judío. Tengo 3 hijos pequeños y ningún temor.
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Hoy he llevado a mis tres hijos al cole como cada mañana y he notado que el conductor del autobús al que saludo cada día antes de que salga de ruta tenía ojeras y cara de preocupación...
...
... Me ha dicho que se sentía mal, que tenía miedo de tener la gripe porcina...
¿Qué le ha dicho usted?
¡Que, por Dios, se dejara de virus y cuidara de la vida de mis hijos descansando bien para conducir! Y que si yo tuviera la mínima duda sobre la posibilidad de un contagio, no dejaría que mis hijos fueran al colegio.
Un buen argumento.
El pobre hombre sufría hipocondría causada por los medios de comunicación y esa gripe del miedo me preocupa más que la porcina. Y la están alimentando los estados: ¿Por qué tiene que salir todo un jefe de Estado a hablar por la tele de una vulgar gripe?
Es una oportunidad de lucirse.
Bastaría con un subsecretario; cualquier portavoz médico sería suficiente. Ese pánico irresponsable alimentado por las autoridades está causando mucho más daño que ningún virus y un enorme perjuicio económico en billones de dólares.
La economía mexicana está colapsada.
¡Y ni siquiera está claro que no viajar allí reduzca los contagios! ¡Pobre México! Mire, cuando uno va a México, la gripe porcina es, con mucho, la última en la lista de cosas por las que preocuparse.
¿Tan poco le preocupa esta gripe?
Es incluso más benigna de lo que imaginaba en un principio; está resultando suave: poco contagiosa y poco peligrosa.
Hay muertos.
Como cada año. Cada año la gripe causa miles de muertos sin que merezcan ni un segundo de televisión ni un titular ni siquiera en internet. Les pido que utilicen su circuito humano neuronal de la razón y el sentido común y bloqueen el centro neuronal del miedo que compartimos con los animales.
Ayúdenos, doctor.
Vayamos al epicentro de la pandemia: México DF tiene 20 millones de habitantes; pues bien: apenas ha habido un millar de casos.
Tal vez las autoridades mexicanas no han sido ni precisas ni eficaces.
¡Eso es otra barbaridad: afirmarlo alegremente así sin pruebas! ¡Qué linchamiento moral de todo un país sin más fundamento que los clichés y nuestra pretendida superioridad! Ya veremos quién se ha equivocado.
¿No cree que ha habido mala gestión de la pandemia en sus inicios mexicanos?
No lo sé. Simplemente no lo sé. Y tampoco creo que nadie lo sepa ahora mismo. Me parece injusto que se dé esa impresión sin contrastarla con datos. Lo sabremos más adelante cuando la pandemia no salga en la tele y ya sólo nos interese a los especialistas.
Tal vez sean miles los infectados y los contagios hayan sido ocultados.
Incluso si fueran cinco veces más de lo que han declarado las autoridades, seguirían siendo estadísticamente inapreciables: cinco mil contagios sobre veinte millones. Adecue su temor a esa estimación estadística.
¿Esta gripe no le parece preocupante?
Desde luego no debemos ignorarla: hay que monitorizarla, controlarla y seguir su evolución, pero es de las benignas: ni siquiera superará a la de Hong Kong de 1968.
¿Podría transformarse en muy dañina?
El virus puede evolucionar a peor: eso es posible, pero no entra dentro de mis pronósticos y he estudiado muchas gripes. Este virus no aguanta más de dos contagios y ya está debilitado. Es una pandemia suave.
Con cobertura mediática virulenta.
Eso sí es preocupante: la propagación instantánea del virus del miedo a través de los medios nos está perjudicando más que la gripe. Lo realmente nuevo en este virus es esa cobertura que internet ha convertido en instantánea: ¿cuántas veces al día oímos la palabra gripe o la leemos?
Así no hay quien la olvide.
Esta gripe, la del 2009, durará lo que dure en las teles, radios y portadas de internet y de diarios. Poco a poco los programadores y directores verán que no da audiencia y la relegarán a espacios secundarios y al final no darán nada sobre ella.
¿Porcina es el nombre adecuado?
Está claro que proviene de los cerdos. Esta mañana yo estaba en la tele cuando un ciudadano nos ha enviado un correo: "Dice usted doctor que esta gripe viene del cerdo, tiene similitudes con la gripe aviar y se contagia entre humanos: ¿Eso significa que los cerdos por fin van a volar?"
Tiene gracia, pero no sé si ahora...
Al contrario: desdramaticemos. Sólo así eres capaz de actuar con acierto. El miedo es el que hace bajar la guardia. A ver: recuerde en todo momento que tenemos antivirales que funcionan y que estamos diseñando una vacuna sin problemas si es que al final hace falta. Más o menos como nos pasa cada año con las gripes.
¿Y si el virus se transforma y empeora?
En el peor de los casos, con quedarnos en casa un tiempo desactivaríamos con eficacia su propagación.
Se especula con un virus fabricado.
Si fuera un virus creado por terroristas sería más letal: se lo aseguro. Tampoco está concebido en un laboratorio multinacional: no sería tan benigno. No es tan diferente de otras gripes - muchas ni fueron noticia-de nuestra historia.
Virus histericus (escrito por el autor de la entrevista)
Releo el último artículo del doctor Siegel en The Washington Post y me relajo, y al tiempo me indigno por la alarma que causa - tiene razón-ver a jefes de Estado dando noticia de una vulgar y benigna - me asegura-gripe. A Siegel, autor de Gripe: todo lo que necesita saber sobre la próxima pandemia (Amat), le preocupa más el otro virus, el del miedo, que nos cuesta billones en todo el planeta y que ha encontrado en la inmediatez de internet el mejor agente propagador del contagio. Entrevisto al doctor por videoconferencia en la red: me cuesta 0,30 céntimos. Imaginen lo barato que sale acongojarse cada treinta segundos por un nuevo rumor universal. Esa sí es una pandemia peligrosa.
(fin)
martes, noviembre 04, 2008
Cómo hacer para evitar la indiscreción de las redes sociales

Te comparto una nota que publicó el diario porteño La Nación en su edición del 4 de noviembre de 2008. Escrita por el periodista Ricardo Sametband, explica en lenguaje sencillo y práctico un tema delicado: la seguridad de la información privada en las redes sociales basadas en Internet.
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Las redes sociales en Internet, esos servicios que permiten crear un perfil personal en línea y conectarlo con el de amigos y conocidos, y eventualmente conocer más gente, están teniendo un momento de gran expansión en nuestro país y en el mundo.
Cada vez más personas se registran en estos servicios, que son de uso gratuito, y eso potencia su valor: si todos los amigos están anotados en Facebook, ¿por qué uno no habría de estar allí también?
Facebook tiene cerca de 100 millones de usuarios y su servicio se usa para mantener al día datos de amigos y familiares, organizar salidas o reecontrarse con viejos compañeros de escuela.
Pero su uso, como cualquier herramienta con la que se haga pública información privada, conlleva algunos riesgos que hay que tener en cuenta.
De hecho, durante la 30a. Conferencia Internacional de Privacidad, realizada en Estrasburgo hace 15 días, 37 países firmaron una resolución conjunta en la que alertaron de las indiscreciones en las que puede caer un usuario desatento.
La clave de estos servicios está en darle al usuario la posibilidad de poner, grosso modo, toda su vida en línea: desde su fecha de nacimiento, estudios y trabajo actual a mostrar quiénes son sus amigos, dónde estuvo de viaje, qué hizo el fin de semana y qué preferencias tiene (al adherir a grupos internos de la red social, que agrupa a seguidores de un club de fútbol, una banda de música, una ideología política o un gusto de helado), y compartir todo eso con los visitantes, sean amigos o no.
Por supuesto, no es obligatorio poner nada de eso; estos servicios no exigen nada del usuario más que la elección de un nombre (que puede ser ficticio). Y tampoco está mal aprovechar la riqueza de estas herramientas para mantener conectadas a las personas, actualizadas sobre lo que están haciendo, compartir fotos, videos, diarios de viaje y mucho más en un solo lugar.
Por ejemplo, los usuarios de Facebook llevan cargados en el sitio unos 10.000 millones de fotos, según sus desarrolladores.
Pero si estos servicios no se configuran correctamente, toda esta información estará disponible para cualquiera que entre a Facebook, MySpace, Hi5, Sonico o cualquier otra red social. Sólo se requiere una cuenta de correo electrónico válida.
Luego, bastará usar el buscador interno del servicio para encontrar a la persona y ver todos sus datos, campo fértil para estafadores, acechadores o personas afectas a las bromas pesadas: saber quiénes son los amigos de alguien, qué aspecto tienen, cómo es su casa, qué bares frecuenta, si está de vacaciones o no...
Precauciones
No es cuestión de entrar en pánico: en general, no hay por qué temer que un desconocido esté interesado en nuestra vida. Pero es mejor prevenir y no hace falta más que un poco de sentido común. Con las herramientas que ofrecen las mismas redes, es posible limitar la difusión de esta información.
Después de todo, nadie invita a extraños a conocer todas las habitaciones de la casa o contarle dónde estuvo de vacaciones.
Lo primero es configurar el perfil en la red social para que no sea accesible universalmente. Así, en Facebook, en el menú Configuración>Configuración de privacidad del sitio, es posible definir quién podrá ver el perfil personal (cualquiera, sólo amigos que hayan sido aceptados, amigos de los amigos o nadie), y qué de él (sí los datos de contacto pero no las fotos, por ejemplo). También es posible definir, entre otras cosas, si el servicio muestra la hora en que se realizó alguna acción en el sitio o no. MySpace, que no ofrece tantas opciones, permite la configuración en Mi cuenta>Privacidad.
También es importante hablar con niños y adolescentes que, por lo general, tienen un acercamiento más inocente a estos servicios, recomendarles no publicar en su perfil de la red datos como su número de teléfono o su rutina diaria y hacerles tener en cuenta que las redes sociales no hacen verificación de identidad y que cualquiera puede crear un usuario usando cualquier nombre, incluso uno que ya esté en uso.
Teniendo en cuenta estas precauciones será posible aprovechar la utilidad de las redes sociales sin temor de estar divulgando demasiada información a desconocidos.
(fin)
lunes, octubre 06, 2008
En el zaguán
lunes, enero 21, 2008
10 normas de educación en Internet
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Estimado colega
Trate a los demás como a usted le gustaría ser tratado. Participe siempre con educación. Las faltas de respeto repetidas pueden ser causa de expulsión del grupo.
Sin ofender
Piense antes de escribir y evite frases que puedan resultar ofensivas desde los puntos de vista de religión, raza, política o sexualidad. Recuerde que Internet es global y diferentes culturas tienen diferentes costumbres.
Use emoticones
Tenga en cuenta que en el lenguaje escrito no es posible dar entonación, por lo que frases escuetas pueden llevar a malas interpretaciones. Por ejemplo, si hablando empleásemos cierto tono de complicidad o ironía, podemos "imitarlo" utilizando emoticones.
Eres un ...
Tenga paciencia siempre, sobre todo con los principiantes y los que cometen algún error, tarde o temprano lo podría cometer usted también. Las actitudes recriminatorias suelen ser mal recibidas, especialmente si se manifiestan en público. Siempre se acepta mejor y se hace más caso a una indicación expresada correctamente y en tono moderado
Indiferencia
Contra las ofensas o los intentos de provocación la medida más efectiva es la indiferencia. Los enfrentamientos personales no conducen a nada especialmente delante de otras personas a las que normalmente no les interesa y les causa mal efecto. En particular el sarcasmo o desprecio hacia otros a causa de errores ortográficos o gramaticales es poco ético, estos errores se deben generalmente al apresuramiento al escribir, en cualquier caso usted también podría cometer alguno.
Revisión
Cuando elabore un mensaje reléalo antes de enviarlo y pregúntese cual sería su reacción si lo recibiera. Cualquier tiempo invertido en hacer más clara nuestra comunicación en Internet es tiempo bien empleado.
Vurro, que se escribe sin h
Cuide las reglas de ortografía, especialmente en foros donde se habla en castellano. No está de más cuidar las tildes. De otra manera puede hacer el mensaje confuso.
NO GRITE
No abuse de las mayúsculas. En
Ké pasa tronco
Evite el empleo de palabras de "argot", o letras por sonidos (como "k" por "q"), o lenguaje grosero. Cuando quiera expresar una frase coloquial no totalmente correcta, ponerla entre comillas.
Bss
Evite el empleo de abreviaturas que no sean de uso normal.
(fin)
martes, enero 08, 2008
La tecnología abre la brecha entre sexos
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El acceso y el uso de las nuevas tecnologías está abriendo brechas digitales, pero no sólo entre el mundo occidental y los países pobres, también entre hombres y mujeres y en esto último no hay distinciones por zonas geográficas. Los datos que llegan de los países más desarrollados indican que las mujeres se están quedando atrás, que no tienen tanto tiempo como quisieran para navegar sin rumbo determinado en Internet, que no encuentran en la Red lo que andan buscando y que su formación académica, menos tecnológica que la de los hombres, no propicia un acercamiento fluido al ordenador.
¿Cómo se explica, si no, que entre las tituladas y titulados universitarios, haya de 15 a 20 puntos de diferencia a la hora de conectar un módem o una impresora? "En este caso, puesto que ambos tienen los mismos estudios, la brecha se debe a su especialidad académica. Los hombres se matriculan más en carreras tecnológicas y ellas en otras ramas más sociales, de humanidades o sanitarias, y esa es otra brecha que se abre cada vez más en toda Europa", explica la catedrática de Economía Aplicada de la Universidad Complutense Cecilia Castaño.
Algo parecido ocurre cuando los estudios son inferiores: ellos siempre sacan ventaja en esas tareas más complejas al manejar programas informáticos. "Es una cuestión educacional, a los niños se les transmite más confianza en las máquinas", afirma Castaño.
Tampoco pasan el mismo tiempo en Internet los hombres y mujeres con estudios universitarios, ni mucho menos; entre ambos hay una diferencia de 20 puntos. Ellas alegan falta de tiempo, contenidos que no les gustan y el uso que hacen del ordenador se circunscribe al trabajo y algunas consultas de carácter práctico. "Consultan posibles empleos, asuntos relacionados con la educación o la sanidad para la familia...". Sin embargo, los hombres sí parecen tener tiempo porque parte de su navegación es por ocio y consumo: deporte, la bolsa, pornografía...
El equipo de Cecilia Castaño ha pasado un año entero interpretando los datos de la encuesta sobre uso de las Tecnologías de la Información (TIC) del INE para entresacar las diferencias entre hombres y mujeres y buscar los porqués. Para ello han reunido a grupos de mujeres (estudiantes universitarias, profesoras de secundaria, ingenieras e informáticas, emprendedoras con sus propios negocios, teletrabajadoras) y un grupo de hombres que reunía las mismas características.
A partir de ahí han podido saber que ellos pasan más tiempo en Internet, lo utilizan más para tramitar cuestiones administrativas, comprar y hacer transacciones bancarias; ellas, sin embargo, lo usan menos y de una forma más práctica, para resolver cuestiones sanitarias o buscar formación laboral o académica. También compran menos por Internet y sobre todo productos para el hogar, mientras que entre los hombres las adquisiciones más habituales son de material informático.
"La impresión más clara es que han trasladado los roles habituales al campo de las nuevas tecnologías", afirma Castaño. Tanto es así que las mujeres usan más el móvil y el correo electrónico para hablar y relacionarse, mientras que los hombres dan un uso más práctico a estos dos sistemas de comunicación.
Consultados hombres y mujeres por estas diferencias, ellos se atribuyen mayor interés y destrezas respecto a las nuevas tecnologías, aunque afirman que las mujeres jóvenes ya presentan estas mismas características. También creen que las mujeres son más prácticas y eso se aprecia en el uso de las tecnologías. Y opinan que los roles de género marcan esta diferencia.
Las mujeres, por su parte, señalan factores socioeducativos históricos y una incorporación tardía de la mujer al trabajo como una de las causas de su acercamiento más dificultoso a las nuevas tecnologías. También piensan que la mujer tiene mayor habilidad verbal frente a la tecnológica, que, a su juicio, favorece a los hombres. Pero se quejan de que los contenidos que se encuentran están muy pensados para los varones y que también influyen los factores económicos.
"Cuando en una familia hay jovencitos estudiantes es más probable que haya ordenador y que los padres quieran navegar con ellos, pero eso siempre beneficia al padre y afecta negativamente a la madre. Ella no saca tiempo, precisamente por atender otras tareas relacionadas con los hijos mientras que para el padre acompañarlos aumenta su contacto con el ordenador", afirma Castaño.
Los estudios y la menor relación de la madre con el ordenador ejercen una gran influencia en los hijos, pero por esta cuestión no se pregunta en las encuestas.
¿Una cuestión de talento?
La creatividad y el talento son factores que las empresas dicen tener muy en cuenta en la selección y promoción del personal. También en el sector de las nuevas tecnologías se aprecian, por lo visto, aunque los hombres siguen copando los puestos de responsabilidad y las mujeres exponiendo quejas tradicionales que les impiden romper el techo de cristal tecnológico.En las entrevistas mantenidas con directivas y mujeres miembros de los consejos de Administración del sector de las nuevas tecnologías (siete mujeres y dos hombres) se percibe que entre los hombres que han llegado hay una experiencia prolongada en la empresa jalonada de ascensos. Mientras, las directivas han pasado por otros sectores y han demostrado capacidad de adaptabilidad y una gran pasión por su trabajo. "La mayoría de ellas hace malabarismos para conciliar su vida laboral y personal y ha tenido que hacer sacrificios. Ellos también reconocen obstáculos para avanzar, pero pagan más gustosamente el precio", se lee en el estudio de Cecilia Castaño, catedrática de Economía Aplicada de la Complutense."Se habla de talento, pero ¿quién lo mide?", dice Castaño. "A la hora de la verdad en los puestos de responsabilidad de las empresas entran personas mediante cuotas políticas, no siempre por talento. Y las mujeres suelen ser invisibles en eso", explica. Castaño pone el ejemplo de la Orquesta Sinfónica de Boston. "Nunca entraban mujeres, hasta que hicieron una audición a ciegas, no se veía al aspirante, y la cosa cambió".
(fin)
domingo, septiembre 16, 2007
Leer en tiempos del iPod
Las nuevas prácticas culturales de las jóvenes generaciones obligan a repensar las preguntas acerca de los vínculos entre la educación, la lectura y los medios audiovisuales y electrónicos. Un análisis del sociólogo argentino radicado en México Néstor García Canclini, publicado por la revista porteña “Ñ”.
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Los hábitos culturales de los jóvenes han vuelto impertinentes preguntas que recorrieron el siglo XX y aún in tranquilizan a especialistas en políticas culturales.
Por ejemplo: ¿Van a desaparecer los libros en los próximos años? ¿Cómo lograr que los jóvenes lean más? ¿Dedicar más tiempo a ver televisión que a leer contribuye a la despolitización?
En vez de ocupamos de estas preguntas, propongo otras para replantear los desentendimientos entre educación y jóvenes: ¿Cómo podemos, quienes fuimos formados con libros, tizas y los Beatles, reeducamos para compartir el mundo con la generación del mouse, el iPod y el hip-hop?
En los siglos XIX y XX, cuando se generalizó el acceso a la educación y se masificó la producción y circulación de libros, se relacionaba a los libros con la enseñanza y se los veía como instrumentos clave para transmitir información. Sabemos que no fue así durante la mayor parte de la historia de la humanidad, cuando la educación era principalmente oral. Tampoco lo es ahora, cuando el libro pasó a ocupar un lugar distinto entre muchos medios audiovisuales y electrónicos.
Las cifras de lectura de libros, revistas y diarios en papel son bajas en la mayoría de los países, pero no siempre descienden. Un estudio de la Asociación Mundial de Periódicos indica que la circulación de diarios decreció en 2006 en Estados Unidos y en algunos países europeos, pero aumentó en muchos más un promedio de 2,3%, que asciende a 4,6% si se agregan los gratuitos. Cinco años antes, había 488 millones de lectores de periódicos en el mundo, y ahora se estiman 1.400 millones.
Los estudios reunidos en el Sistema Nacional de Consumos Culturales, publicado en 2006, sobre la situación argentina, indican que 55,2% de la población afirma haber leído libros en el año anterior (19% más que en 2004) y que el promedio de libros leídos cada año subió a 4,5%. Dice leer diarios 55,9% y revistas 29,2%. Son significativos, asimismo, los porcentajes de cómics e historietas, la lectura y escritura en Internet y el envío y recepción de mensajes de texto a través del celular. Internet tenía, en 2005 40,9% de usuarios; casi 28% dice haber consultado textos de lectura por ese medio y el porcentaje aumenta entre menores de 35 años y en los niveles socioeconómicos alto y medio. Incluso quienes no tienen recursos para comprar una computadora consultan Internet fuera de sus casas, especialmente en ciber cafés y locutorios.
En Colombia encontramos tendencias parecidas. Hay menos lectores de libros (36,9%) y de diarios (31,5%) y más de revistas (32,4%). Los colombianos leían más libros en 2000, cuando declaraban seis al año, que en 2005, cuando el promedio bajó a 4,5% libros al año. La única lectura que crece, anota Germán Rey, es la que se hace en Internet. Quienes más leen en este medio son los jóvenes entre 12 y 17 años con un tiempo de 2,53 horas por día, casi igual al consumo televisivo. La lectura en Internet, concluye Germán Rey, "en vez de estar desplazando a la lectura tradicional, se está complementando con ella. En otras palabras: los que leen más libros son también los que leen más en otras modalidades, como Internet".
¿Para qué usan la computadora e Internet? Hacer tareas, estudiar, informarse y enviar o recibir mensajes están entre las actividades principales. Todas ellas son formas de lectura y de escritura. Distraerse, oír música y jugar ocupan tiempos significativos, pero no son las prácticas más absorbentes.
Las pantallas de nuestro siglo también traen textos, y no podemos pensar su hegemonía como el triunfo de las imágenes sobre la lectura. Pero es cierto que cambió el modo de leer. Los editores se vuelven más reticentes ante los libros eruditos de gran tamaño; las ciencias sociales y los ensayos ceden sus estantes en las librerías a best-sellers narrativo s o de autoayuda, a discos y videos. En las universidades masificadas, los profesores con treinta años de experiencia comprueban que cada vez se leen menos libros y más fotocopias de capítulos aislados, textos breves obtenidos a través de Internet que aprietan la información.
Se lee de otras maneras, por ejemplo escribiendo y modifican do. Antes, con el libro impreso, era posible anotar en los márgenes o huecos de la página, dice Roger Chartier, "una escritura que se insinuaba pero que no podía modificar el enunciado del texto ni borrarlo"; ahora, el lector puede intervenir el texto electrónico, "cortar, desplazar, cambiar el orden, introducir su propia escritura".
Quienes leen sin separar lo que en ellos es también espectador e intemauta, leen -y escriben- de un modo desviado, incorrecto para los adictos a la ciudad letrada. ¿Acaso cuando no existían televisores ni computadoras había una manera de ser lector normal? No se lee de igual forma a Cervantes, a Kafka, a Borges, a Chandler, a Tolstoi, a Joyce, ni cada uno de ellos, que pusieron a tantos personajes a leer, los imaginaron idénticos, muestra Ricardo Piglia en su libro El último lector.
¿Qué crítico contemporáneo -incluyendo a los defensores de algún canon- pretendería que existe una sola forma de leer a estos autores? Piglia recuerda una frase de Beckett a propósito de quienes criticaban los textos finales de Joyce: "No pueden quejarse de que no esté escrito en inglés. Ni siquiera está escrito. Ni siquiera es para ser leído. Es para mirar y escuchar".
¿Qué queda de la experiencia de la lectura?
La visión de un porvenir dominado por las imágenes mediáticas, como pronosticaron Marshall McLuhan y otros, no se ha cumplido. Decía Juan Villoro que si McLuhan resucitara en un cibercafé, creería encontrarse en una Edad Media llena de frailes que descifran manuscritos en las pantallas. Sin embargo, ¿no hay algo que se pierde irreparablemente cuando se desconoce la información razonada de los periódicos y se prefieren los clips rápidos de los noticieros televisivos, cuando los libros son reemplazados por la consulta fragmentaria en Internet? ¿No ofrecen los libros una experiencia más densa de la historia de la complejidad del mundo o de los relatos ficcionales que la espectacularidad audiovisual o la abundancia fugaz de la informática?
¿Qué queda en las interconexiones digitales, en la escritura atropellada de los chateos, de lo que la lengua solamente puede expresar en la lenta elaboración de los libros y la apropiación paciente de sus lectores?
Sin duda, hay que preservar lo que los libros representan como soportes y vías de elaboración de la densidad simbólica, la argumentación y la cultura democrática. Pero no veo por qué idealizar, en abstracto, generalizadamente, a todos si al preguntar a los lectores sobre su libro favorito, en las encuestas citadas, 30% o 40% no sabe cuál es y entre los mencionados sobresalen obras de autoayuda, esotéricas y El código da Vinci.
En vez de seguir oponiendo los libros y la televisión, convendría ensayar formas diversificadas de fomentar la lectura en sus múltiples oportunidades, en las páginas encuadernadas y en las pantallas. Esto requiere mucho más que exhortaciones ilustradas a leer: reconvertir las bibliotecas en centros culturales lúdicos, literarios y audiovisuales donde los estantes convivan con talleres atractivos, computadoras y accesos a Internet.
(fin)
jueves, mayo 31, 2007
La tecnología que amplía nuestra realidad
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Imagínese recorriendo las calles de una ciudad. Se para ante un edificio y ve ante sí, no sólo las paredes actuales, sino una reconstrucción en tecnología 3D de cómo era en la época de los romanos. Cuando llega a la plaza, obtiene información de hechos históricos, pero también de noticias recientes relacionadas con ese lugar. A través de un visor incorporado a un casco o de una pequeña pantalla, vería el mundo real con esas informaciones o reconstrucciones superpuestas. Sería como añadir información a la realidad. En definitiva, vivir una realidad aumentada. La tecnología existe desde hace tiempo pero recientemente están proliferando sus usos comerciales.
La realidad aumentada se parece a la realidad virtual pero existe una diferencia fundamental. Cuando se explora un entorno de realidad virtual inmersiva, el usuario pierde de vista el mundo físico y en su lugar explora un espacio recreado con imágenes por ordenador. Para ello, debe llevar puestos gafas, cascos, guantes u otros dispositivos especiales que capturan tanto su posición como la rotación de diferentes partes de su cuerpo. La persona tiene la experiencia de recorrer el espacio digital representado mientras está en realidad en una sala vacía.
Completar, no reemplazar
En el caso de la realidad aumentada, las imágenes virtuales completan la visión de la realidad, no la reemplazan. Lo que el usuario ve es su entorno real con unos elementos añadidos creados digitalmente. Aunque la tecnología se viene explorando desde hace tres décadas, su explotación comercial ha despegado en los últimos años gracias al avance en equipos y programación que han hecho posible que se puede aplicar incluso en dispositivos móviles.
Un ejemplo útil para ver el potencial de esta tecnología es el Tren invisible, creado en el marco del Hanheld Augmented Reality Project en el que participan las universidades de tecnología Graz y de Viena. Tal y como se ve en el vídeo que ilustra el proyecto, dos jugadores pueden controlar unos trenes virtuales a través del visor de sus dispositivos móviles.
Los trenes parecen rodar por las vías de una maqueta de madera montada sobre una mesa. Y lo hacen, pero sólo en la pequeña pantalla puesto que en la maqueta no hay ningún tren. Para que los trenecitos virtuales corran sobre las vías de madera, una pequeña cámara capta la imagen de la maqueta en tiempo real y el programa de realidad aumentada simula el movimiento de los trenes virtuales de manera precisa con el ángulo que se ve en la pantalla.
Reconstrucciones y simulaciones
Se pueden imaginar algunas posibles aplicaciones de esta tecnología en guías urbanas, en guías turísticas y en simulaciones sobre espacios abiertos. Las reconstrucciones arquitectónicas y las simulaciones urbanísticas son algunos de los ejemplos más comunes en las demostraciones.
Recrear la arquitectura del pasado durante la visita a un lugar de importancia arqueológica es, por ejemplo, el objetivo del proyecto Els Vilars, desarrollado por la Universidad de Lleida. El prototipo, que se muestra en un vídeo, da una idea de cómo se experimentaría la visita con las construcciones tridimensionales proyectadas sobre el lugar presente. Iniciativas similares se pueden encontrar en otros centros, como el Halden Virtual Reality Centre, puesto que en esta línea investigan diversos centros académicos del mundo, entre los que están el MIT y la universidad de Columbia.
De la medicina a la previsión del tiempo
Existen aplicaciones y proyectos en distintos ámbitos que van desde la medicina, para facilitar intervenciones quirúrgicas, a las emisiones televisivas, como esta previsión del tiempo (Ver vídeo 1 al inicio de este post).
La realidad aumentada se comienza a aplicar en ámbitos empresariales de todo tipo. La muestra del creciente interés por esta tecnología lo demuestra la expansión de algunas empresas del sector. Sus demostraciones ayudan a entender su efecto (Ver vídeo 2).
O a comprender cómo se pueden crear productos, por ejemplo enciclopedias vivas, que cambien la manera de aprender (Ver vídeo 3).
Documentales ubicados
En el ámbito periodístico, la experimentación con nuevas maneras de informar con realidad aumentada no ha dado aún un paso decisivo fuera de los paredes de los centros académicos. Los "situated documentaries" realizados en la universidad de Columbia son una muestra de cómo podría elaborarse un documental cuyos contenidos fueran apareciendo a medida que se va explorando el entorno físico en el que tuvieron lugar, o con el que están relacionados, unos hechos.
Cuesta pensar que determinados temas quieran explorarse de esta manera. Alguna realidad es tan dura que se digiere mejor si está encapsulada entre los límites de una pantalla, que puede estar en nuestro entorno, pero no mezclada con él.
(fin)
lunes, mayo 07, 2007
La medicina de Google
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De migrañas, Google y horizonte de eventos
Durante 25 años sufrí migrañas. Es un mal hereditario que causa ataques de un dolor obsceno y debilitante que dura de ocho a doce horas. A veces más.
Durante un cuarto de siglo consulté a cuanta fuente de información tuve a mano, desde mi médico personal hasta la norteamericana National Headache Foundation (NHF; www.headaches.org ). En 1988, como respuesta a mi carta, la NHF me ofreció los consejos básicos (evitar el chocolate y el vino tinto, dormir regularmente) y me explicó los posibles tratamientos, incluidos los por entonces novedosos estabilizadores de serotonina. Nada funcionó. Seguí visitando neurólogos y hasta me sometí, incrédulo pero desesperado, a la homeopatía; no resultó, tal parece que por mi incredulidad.
Ningún tratamiento redujo ni la frecuencia ni la intensidad de mis migrañas. Hasta que hace algo más de dos años encontré una receta en un foro al que había llegado por medio de Google. Y antes de decir nada más, una aclaración: no soy médico y no recomiendo esta fórmula, por inofensiva que parezca; si sufre migrañas, consulte a un especialista. Si menciono el dato aquí es sólo con fines informativos.
La migraña no arranca con dolor, sino con un complejo conjunto de sensaciones que varían de paciente en paciente, el aura. Nada se le parece. Luego llega el dolor. Durante un par de horas no es fuerte. Pero hay un borde filoso (que uno conoce bien) luego del cual se vuelve insoportable. La receta del foro era simple: antes de traspasar ese límite hay que tomar el analgésico recetado por el médico y, si estás durmiendo, levantarte (los ataques suelen llegar a la madrugada, como un maleante furtivo). Durante 25 años, nadie me había siquiera sugerido esta idea. Y de pronto, bastaba una aspirina en el momento adecuado para verme libre de esta pesadilla. O, al menos del 90% de los ataques.
Un dato puede cambiar la forma en que vivís. Por eso, cuando me senté a hablar con Eric Schmidt, el CEO de Google, le planteé esta idea:
-Parece que toda la información está en la Web, de hecho quizás alguna vez todo el conocimiento humano podrá estar disponible en Internet. Pero con decenas de miles de millones de páginas, los datos quedan bien escondidos debajo de esta montaña de bits. Así, los buscadores se convierten en un especie de horizonte de eventos: lo que no aparece en Google no existe.
-Una buena manera de expresarlo -opinó.
-Es una forma de poder, también -añadí, y lo comparé con el periodismo-. ¿Google es consciente de la responsabilidad que esto conlleva frente a la sociedad?
-Sabemos que tenemos una responsabilidad -respondió-, pero no en el sentido que usted dice. Somos conscientes de que tenemos la responsabilidad de encontrar la información correcta para la persona, y sabemos que la información incorrecta puede realmente dañar a la gente. Sabemos por nuestros usuarios, por sus comentarios y cartas, cómo Google ha tenido impacto en su vida al permitirles encontrar información crucial. Y Google no es perfecto, cometemos errores, pero trabajamos mucho para mejorar la calidad de nuestras respuestas.
-No hay nada perfecto, ¿pero a qué se refiere?
-Hay mucha evidencia, por ejemplo, de que Google es una de las principales fuentes de información médica, de salud, y aunque no nos sentimos como médicos ni nada por el estilo, nos tomamos este hecho muy seriamente.
Le comenté entonces mi experiencia con las migrañas y el dato encontrado en ese foro. Sabía de qué hablaba, y lo sabía en carne propia. Literalmente.
(fin)
jueves, marzo 01, 2007
Las 10 bases de datos más grandes del mundo
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Pese a que Google o YouTube aparecen en el listado de las compañías con las 10 bases de datos más grandes del mundo, no son las que más volumen guardan.
De hecho, las dos primeras no son nada conocidas para la mayoría de los usuarios y en la recopilación publicada por Business Intelligence Lowdown se echan en falta sitios web que son considerados de referencia a la hora de buscar información pero que no tienen tanta como se cree.
Este es el listado de las 10 bases de datos más grandes del mundo:
1. World Data Centre for Climate El WDCC (Centro Mundial de datos para el clima) es la base de datos más grande del mundo. Almacena unos 220 terabytes de información y 6 petabytes de información adicional, incluyendo datos sobre el clima, predicciones y simulaciones.
2. National Energy Research Scientific Computing Center El NERSC se dedica a investigar sobre distintos tipos de energía. Su base de datos tiene 2.8 Petabytes.
3. AT&T Se trata de una compañía de telecomunicaciones que almacena 323 terabytes de información.
4. Google Aunque se desconoce el verdadero tamaño de su base de datos, sí se puede estimar. La compañía recibe unos 91 millones de consultas al día, consultas que son almacenadas por la compañía. Se supone que almacena cientos de terabytes de información.
5. Sprint Con 53 millones de clientes, Sprint es una de las mayores compañías de telecomunicaciones del mundo. Guarda los detalles de 365 millones de llamadas al día.
6. ChoicePoint Con 250 terabytes de datos personales, el negocio de esta compañía es el de almacenar datos personales sobre la población de EEUU. Se calcula que almacena información de unas 250 millones de personas.
7. YouTube Aunque es de esperar que ascienda puesto rápidamente en este ranking, por el momento se encuentra en el séptimo lugar. Su base de datos (desconocida por ahora) crece unos 18.6 terabytes.
8. Amazon Se la considera la tienda online más grande del mundo, tanto en número de clientes como en los datos que almacena sobre ellos. Cuenta con 59 millones de clientes y más de 42 terabytes de datos.
9. Central Intelligence Agency (CIA) Aunque como en el caso de Google no se conoce el tamaño de su base de datos, la parte 'abierta' al público es inmensa. Se cree que posee datos de más de 250 países y entidades.
10. Biblioteca del Congreso de EEUU Aunque los datos que guarda no han sido digitalizados completamente, sí cuenta con gran cantidad de información. Posee más de 5 millones de documentos digitales.
(fin)
domingo, febrero 11, 2007
Bienvenidos al efecto YouTube
No sé si ya conocés YouTube, un sitio web donde puedes publicar gratuitamente fragmentos de video, sí, como fuera tu propio canal. Se habla hace un tiempo del efecto YouTube, que, cuenta en esta nota Moisés Naim. editor Jefe de la revista Foreign Policy, ya está creando una fuerte demanda de guías fiables: individuos, instituciones y tecnologías en los que podemos confiar para que nos ayuden a discernir las verdades de las mentiras. Es importante, porque la posibilidad de contrarrestar los inconvenientes del efecto YouTube nunca surgirá de la intervención oficial. La nota fue publicada en el diario estadounidense Los Angeles Time y en el diario porteño Clarín en 2007.
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Bienvenidos al efecto YouTube
Un video muestra a unas personas que recorren lentamente, en fila india, un camino cubierto de nieve. Se oye un disparo; la primera persona cae. Se oye una voz en off: "Los están matando como perros". Otro disparo y cae otro cuerpo al suelo. Un soldado chino de uniforme vuelve a disparar su rifle. Un grupo de soldados examina los cuerpos caídos.
Estas imágenes las captó, en las cumbres del Himalaya, un miembro de una expedición alpinista que asegura que se topó por azar con la matanza. El video se vio por primera vez en la televisión rumana, pero captó la atención mundial cuando se colocó en YouTube, la popular página web de videos compartidos. Los grupos de derechos humanos explicaron que los muertos eran un grupo de refugiados tibetanos en el que había monjes, mujeres y niños. Según el gobierno chino, los soldados habían disparado en defensa propia cuando alrededor de 70 refugiados los atacaron.
El video hace que cueste mucho aceptar esa explicación. El embajador estadounidense en China se apresuró a presentar una protesta formal por el trato dado por China a los refugiados.
Bienvenidos al efecto YouTube. Es el fenómeno que consiste en que diversos fragmentos de video, a menudo producidos por personas que actúan por su cuenta, se difunden rápidamente y a todo el mundo gracias a páginas de videos compartidos como YouTube, Google Video y otras. Cada día se cuelgan 65.000 nuevos videos. En su mayoría son frívolos, producidos por y para los adolescentes que constituyen el grueso de los visitantes de la página. Pero hay algunos serios.
En YouTube se ven videos realizados por terroristas, grupos de derechos humanos y soldados de Estados Unidos en Irak. Algunos muestran incidentes que tienen consecuencias políticas o documentan tendencias importantes, como el calentamiento global, la inmigración ilegal y la corrupción. Algunos videos revelan verdades. Otros difunden desinformaciones, propaganda y mentiras descaradas. Todos forman parte del efecto YouTube.
Hace quince años, el mundo se asombró ante el legendario "efecto CNN". Se creó la expectativa de que los ojos impasibles de las cámaras de televisión, fuera del alcance de los censores, iban a llevar más responsabilidad y transparencia a los gobiernos. La expectativa quedó satisfecha.
Pero el efecto YouTube va a ser todavía más intenso. Aunque la BBC, la CNN y otras cadenas internacionales de noticias cuentan con miles de periodistas profesionales, nunca serán tan omnipresentes como millones de personas con un celular capaz de grabar una escena en video. Gracias a su ubicuidad, el mundo presenció una matanza en la montaña a 6.000 metros de altura.
Los activistas están comprendiendo el poder que tienen, como testimonio insuperable, los videos producidos por particulares y difundidos a través de la red. Witness.org provee de cámaras de video a personas en zonas de conflicto para que puedan grabar y denunciar las violaciones de los derechos humanos. Los organismos de vigilancia electoral graban elecciones. Hasta los terroristas islamistas se han adaptado a esta tendencia. Al Qaeda ha creado una unidad especial de producción de medios llamada Al Sahab (La Nube), que cuelga sus videos en Internet, con la esperanza justificada de que los grandes medios y otras páginas web los reproduzcan.
Lo bueno es que el efecto YouTube ya está creando una fuerte demanda de guías fiables: individuos, instituciones y tecnologías en los que podemos confiar para que nos ayuden a discernir las verdades de las mentiras. Es importante, porque la posibilidad de contrarrestar los inconvenientes del efecto YouTube nunca surgirá de la intervención oficial. Los mercados y la democracia son mucho más eficaces a la hora de filtrar lo bueno de lo malo en el confuso tsunami de videos que nos llegan a través de Internet. Los millones de bloggers que se dedican sin cesar a observar, comprobar los datos y denunciar los errores son un ejemplo poderoso de lo que puede hacer "la sabiduría de las multitudes". Es cierto que los mercados y las democracias fracasan o decepcionan. Pero la apertura que promueven cuenta hoy con una tecnología tan omnipresente como nosotros.
(fin)